Actividades en British Royal School
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Cuatro vivencias marcadas por el BRS que pasaron de aprender a enseñar
 06-09-2019
Una afectiva mirada, de pasión por su trabajo, es el vínculo y agradecido relato de aquellos que en el pasado reciente fueron alumnos del colegio. Hoy desde otra vereda, ellos se muestran orgullosos de formar parte del cuerpo docente del British y comentan sus experiencias.

Francisca Castellanos, María Fernanda Valdivieso, Francisca Sáez y Juan Pablo González, todos ex alumnos, son solo algunos de quienes están de vuelta en el BRS para retribuir lo aprehendido, esta vez por medio de la enseñanza.

Egresada en 2001, Francisca Castellanos es actualmente parte del ciclo Infant como Head Teacher del Kínder C y su vivencia es bastante positiva. “Creo que los momentos más felices los pasé en el colegio. Ahora por ejemplo, entrarán mis sobrinos, los hijos de mis amigos estudian aquí, y yo a todos les digo que entren y que sigamos trabajando con las familias que es súper importante. Trabajar en equipo y transmitirle a los niños los valores del colegio”, destaca.

Con 13 años como docente, Francisca acota: “Ha sido mi único trabajo y espero que siga siendo el único, porque me gusta mucho trabajar aquí”.

Aportando su punto de vista María Fernanda Valdivieso egresada en 2013, hoy Co-Teacher del Play Group A, explica que la educación no era su prioridad número uno al momento de elegir qué estudiar, y si bien era una de sus alternativas, se había inclinado más por enfermería. Tras salir de la universidad, tuvo la oportunidad conocer el trabajo de las docentes de párvulos por una semana en el colegio y se quedó. “Me dieron la posibilidad de darme cuenta que lo que yo quería era estar en sala, que me entretenía cómo las educadoras enseñaban. Que no eran solo los niños, sino que también enseñar”, agrega.

María Fernanda también comenta que estando en el colegio como alumna, era muy desordenada. Bajo esa óptica, destaca que los profesores y la institución “creyeron” en ella y le abrieron las puertas nuevamente. “Me parece muy importante que el colegio crea en sus alumnos, en lo que están formando, ya que no soy solo yo la que trabaja acá, sino que he visto a varios ex alumnos, y a todos les dan posibilidades para hacer prácticas, talleres e incluso, quedarse trabajando”, indica.

Para Juan Pablo González, actual Head Teacher del III° Medio B y profesor de Historia, la inspiración por la pedagogía también surgió en el BRS. Particularmente en 4° básico cuando tuvo clases con Osvaldo Cruz, su profesor jefe y de matemáticas. “Él me inspiró en la manera de enseñar y las ganas por la docencia como vocación”, aclara. Pese a que la familia de Juan Pablo se resistió inicialmente a la idea, guiándolo hacia la carrera de Derecho, al momento de decidir primó su interés por el área de las relaciones sociales.

Egresado en 2008, Juan Pablo, reconoce la influencia de más de un profesor del colegio, distinguiendo a Luis Espinoza y a Lorena Monasterio, quienes también impulsaron su interés por enseñar, y volver a hacer clases al British. “Sabía que esas personas (docentes mencionados) seguían acá. Entonces volver a encontrarme con ellos, ser su colega, aprender de su experiencia y que ellos aprendan de una formación quizás más actualizada, pudiendo complementarnos, fue algo que consideré muy fructífero”, explica.

Con 11 años como educadora en el colegio, la experiencia de Francisca Sáez, quien hoy es Head Teacher del 1° básico D, fue algo distinta por el hecho de haber llegado en I° Medio al BRS. No obstante, ella se acomodó rápidamente. “Siempre me gustó mucho venir al colegio. Encontré buenos amigos acá. Los profesores eran más acogedores y había un ambiente más relajado, que era lo que yo andaba buscando”, menciona.

Sin embargo, inicialmente el camino de esta egresada en 2004, no era tan claro hacia la pedagogía. Francisca había estudiado Literatura Inglesa, pero la carrera se cerró por falta de inscritos. “No era lo que quería al principio, pero después me fue gustando cuando entré a la carrera y siempre mi objetivo fue enseñar inglés”, argumenta.

Profesores cercanos

Un denominador común manifiesto en los testimonios recabados es la cercanía y la dedicación de parte de los educadores. “Creo que lo que más me marcó y algo en lo que aún tengo esa impronta, es la cercanía del cuerpo docente con los estudiantes. Al ver esa relación tan afable y cordial, creo que me motivó a tener también ese sello”, afirma Juan Pablo.

En tanto, Francisca Sáez acota al respecto: “El colegio se preocupaba de cada alumno de un modo más personal. Es lo que hoy también veo en la básica, que siempre tratamos de mediar con los niños, de preocuparnos de cada uno y de la familia que hay detrás”.

Enseñando en el BRS

Otro factor que amalgama estos relatos vinculados al British, es su positiva vivencia impartiendo clases en el colegio. Aspecto que, a su vez, ellos relacionan con el buen grupo humano de trabajo con el que han compartido.

“Aparte de que son mis compañeras de trabajo, tengo amigas. Siempre me he sentido muy cómoda aquí, apoyada por el equipo directivo y los coordinadores. Y cómo no querer a los niños. Ellos entregan amor incondicional a sus profesores. Por eso me gusta trabajar con los más chicos. Si bien la metodología implica más trabajo con ellos, son súper incondicionales con uno y en general se portan bien, son respetuosos”, añade Francisca Sáez.

“Siempre he tenido cursos muy buenos, papás muy apoyadores y comprometidos y nunca he tenido problemas con ninguno, entonces creo que ha sido una labor súper linda. Trabajar con niños es espectacular, uno ve los avances y hoy, uno ve a los niños grandes y te saludan con mucho cariño y creo que eso es lo mejor que te pueden dar. También la retribución de parte de los papás, con los cuales tengo una muy buena relación”, comenta Francisca Castellanos.

“Me gusta cómo funciona el colegio, por salir de acá también vengo un poco empapada de lo mismo”, dice María Fernanda, y subraya su buena experiencia trabajando con la Head Teacher Macarena Soza, como con el equipo de docentes, del cual destaca su carácter colaborativo y de apoyo. Al hablar de sus estudiantes enfatiza: “Feliz de lo que uno hace con ellos y de lo que pueden aprender también”.

Juan Pablo en tanto, señala que hacer clases ha sido “inimaginable”. Consultado sobre sus alumnos destaca el cariño mutuo y puntualiza: “Muchas veces me han agradecido por mis clases, por lo que les he entregado a ex alumnos también, entonces siento que es como una manera de retribuir al colegio lo que ellos hicieron por mí”.